Parásitos intestinales y desparasitación: qué sabemos sobre su transmisión, su prevención y su tratamiento en Colombia

27 de octubre de 2026

Los parásitos intestinales transmitidos por el suelo, conocidos como geohelmintos, se cuentan entre las infecciones más frecuentes del mundo: se estima que afectan a unos 1.500 millones de personas, cerca del 24 % de la población mundial (1). En Colombia, su frecuencia varía de forma importante según la región: entre 6 % y 80 % dependiendo de la provincia biogeográfica y de las condiciones de cada comunidad (2).

Este artículo resume qué se sabe sobre cómo se transmiten, qué medidas de higiene se asocian con menor riesgo y qué dice la evidencia sobre la desparasitación.

¿Cómo se transmiten los parásitos intestinales?

Los huevos de estos parásitos salen en las heces de una persona infectada y contaminan el suelo en lugares donde el saneamiento es deficiente. Una persona puede infectarse al ingerir huevos presentes en verduras que no se lavaron, pelaron o cocinaron bien, en agua contaminada, o en las manos de niños que juegan en suelo contaminado y luego se las llevan a la boca. En el caso de las uncinarias, las larvas del suelo pueden atravesar la piel, sobre todo al caminar descalzo (1).

Para los geohelmintos no hay contagio directo de persona a persona ni a partir de heces frescas, porque los huevos necesitan alrededor de tres semanas en el suelo para volverse infectantes (1)

¿Qué síntomas producen?

La intensidad de la infección depende del número de parásitos. Las infecciones leves suelen no producir síntomas; las más intensas pueden causar diarrea, dolor abdominal, malnutrición, malestar general, debilidad y alteraciones del crecimiento y del desarrollo físico (1). Las uncinarias, además, producen pérdida crónica de sangre por el intestino, que puede llevar a anemia, especialmente en adolescentes y mujeres en edad reproductiva (1). Las infecciones de muy alta intensidad pueden causar obstrucción intestinal, que debe tratarse quirúrgicamente (1).

Como estos síntomas no son específicos, el diagnóstico se confirma con exámenes de laboratorio de materia fecal; el programa nacional contempla técnicas coprológicas como Kato-Katz (2).

¿Qué tan frecuentes son en Colombia?

La Encuesta Nacional de Parasitismo Intestinal (ENPI) 2012-2014, realizada en población escolar, mostró grandes diferencias entre regiones (2). El propio Ministerio de Salud reconoce que esos datos están desactualizados y que se requiere repetir la encuesta para establecer una nueva línea base (2).

¿Qué medidas de higiene se asocian con menor riesgo?

Una revisión sistemática y metaanálisis de 94 estudios encontró que el acceso a agua, saneamiento e higiene se asocia con menores probabilidades de infección por geohelmintos: la mayoría de las estimaciones indicaron una reducción de al menos 33 % en las probabilidades de infección (3). Entre los hallazgos específicos, se asociaron con menor probabilidad de infección el uso de agua tratada (hervida o filtrada), el acceso a saneamiento, el uso de jabón y el lavado de manos antes de comer y después de ir al baño; usar calzado se asoció con menor probabilidad de infección por uncinarias (3).

Es importante interpretar estos resultados con cuidado: casi todos los estudios incluidos eran observacionales, por lo que muestran asociación y no demuestran causalidad, y la calidad global de la evidencia fue baja (3).

¿Qué es la desparasitación y a quién se recomienda?

La OMS recomienda el tratamiento antiparasitario periódico, sin diagnóstico individual previo, para las personas en riesgo que viven en zonas endémicas: niños en edad preescolar y escolar, mujeres en edad reproductiva (incluidas las gestantes desde el segundo trimestre y las lactantes) y adultos con ocupaciones de alto riesgo (1). Esta estrategia se combina con educación en higiene y mejor saneamiento (1).

En Colombia, el programa nacional contempla la administración dirigida de antiparasitarios a niños de 1 a 4 años y de 5 a 14 años que viven en zonas de alto riesgo, junto con la promoción del lavado de manos, el uso de calzado y el consumo higiénico de alimentos y agua (2). Es una intervención de salud pública que organizan las autoridades de salud según el riesgo de cada territorio.

¿Cuándo es recomendable consultar?

Conviene consultar si hay diarrea o dolor abdominal persistentes, debilidad o malestar marcados, o alteraciones del crecimiento en un niño, que son las manifestaciones descritas en infecciones más intensas (1). El dolor abdominal intenso o súbito requiere atención médica urgente; en infecciones de muy alta intensidad puede haber obstrucción intestinal (1). Las gestantes y las mujeres en edad reproductiva deben consultar antes de recibir cualquier tratamiento antiparasitario.

Preguntas frecuentes

¿Los parásitos intestinales se contagian de persona a persona?

En el caso de los geohelmintos (áscaris, tricocéfalo y uncinarias), no: la infección ocurre por contacto con el suelo, alimentos o agua contaminados, no por contacto directo con una persona infectada (1).

¿Cada cuánto se debe desparasitar a la familia?

No existe una única respuesta. La estrategia de la OMS y la colombiana se basa en el riesgo de cada zona y en grupos prioritarios, con rondas organizadas por las autoridades de salud (1,2). La decisión para una persona o familia debe tomarla un profesional de la salud.

¿Basta con lavarse las manos?

Lavarse las manos con agua y jabón se asocia con menor probabilidad de infección, pero los mejores resultados se asocian con medidas combinadas: agua segura, saneamiento, alimentos bien lavados y calzado (3).

¿Los parásitos pueden causar anemia?

Las uncinarias producen pérdida crónica de sangre en el intestino, lo que puede causar anemia, sobre todo en adolescentes y mujeres en edad reproductiva (1).

Contenido informativo. No reemplaza la consulta médica ni constituye publicidad de ningún medicamento

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. World Health Organization. Soil-transmitted helminth infections [Internet]. Geneva: WHO; 2023 Jan 18 [citado 2026 oct 22]. Disponible en:
https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/soil-transmitted-helminth-infections2. Ministerio de Salud y Protección Social (Colombia). Plan nacional de eliminación de las geohelmintiasis como problema de salud pública, Colombia 2025-2031 [Internet]. Bogotá: MSPS; 2026 feb [citado 2026 oct 22]. Disponible en:
https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/ET/
plan-nacional-eliminacion-geohelmintiasis-2025-2031.pdf
3. Strunz EC, Addiss DG, Stocks ME, Ogden S, Utzinger J, Freeman MC. Water, sanitation, hygiene, and soil-transmitted helminth infection: a systematic review and meta-analysis. LoS Med. 2014;11(3):e1001620. doi:10.1371/journal.pmed.1001620. Disponible en:
https://doi.org/10.1371/journal.pmed.10016204. Taylor-Robinson DC, Maayan N, Donegan S, Chaplin M, Garner P. Public health deworming programmes for soil-transmitted helminths in children living in endemic areas. Cochrane Database Syst Rev. 2019;9(9):CD000371. doi:10.1002/14651858.CD000371.pub7. Disponible en:
https://doi.org/10.1002/14651858.CD000371.pub7

 

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